Desayuno. Dispones de dos días más para disfrutar de Estocolmo, una de las capitales más elegantes y agradables del norte de Europa, construida sobre islas y rodeada de agua. Te recomendamos empezar por Gamla Stan, el casco antiguo, con sus calles adoquinadas, fachadas de colores y plazas llenas de vida. Aquí encontrarás el Palacio Real, la Catedral y rincones perfectos para perderse sin prisa. También merece la pena acercarse al Ayuntamiento (Stadshuset), uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Otro imprescindible es la isla de Djurgården, donde se concentran algunos de los museos más interesantes del país: el Museo Vasa, con su impresionante barco del siglo XVII, y el Skansen, el museo al aire libre más antiguo del mundo, ideal para conocer tradiciones suecas. Si viajas con ganas de música y cultura pop, el Museo ABBA también es una visita muy divertida. Para una panorámica diferente de la ciudad, te sugerimos dedicar tiempo a Södermalm, un barrio con mucho ambiente, lleno de cafés, tiendas y miradores. Y si te apetece algo especial, puedes realizar un paseo en barco por los canales o por parte del archipiélago, una forma preciosa de ver Estocolmo desde el agua. Noches en Estocolmo.