Desayuno. Hoy dispones de otro día libre en Helsinki, perfecto para seguir explorando la ciudad con calma, visitar museos o dedicar tiempo a compras y diseño local.
Si lo prefieres, te recomendamos una escapada muy especial: embarcar en el ferry rápido hacia Tallinn, en un trayecto de unas 2 horas. La capital de Estonia es una auténtica joya medieval: su casco histórico, muy cerca del puerto, está rodeado por murallas y declarado Patrimonio de la Humanidad. Es un placer callejear por sus calles empedradas, miradores y plazas llenas de encanto. A última hora de la tarde regreso al puerto para embarcar de vuelta a Helsinki. Noche en Helsinki.