Vive el último día del año descubriendo los principales tesoros del sur de Islandia. Tras el desayuno, salida para realizar la excursión al Círculo Dorado, una ruta circular que, desde la capital, permite visitar algunos de los lugares más conocidos del país. Iniciaremos nuestra visita por la zona geotérmica de Geysir, donde podremos ver la columna de agua que lanza el géiser Strokkur. Posteriormente, nos dirigiremos hacia Gulfoss, también conocida como la Cascada Dorada, con una gran grieta de 32 metros por donde se escurre el agua del río Hvítá. Continuación hasta el Parque Nacional de Thingvellir, donde podremos apreciar un fenómeno geológico único en el mundo. Se trata de la falla que separa las placas tectónicas norteamericana y euroasiática, conocida como la Dorsal de Reykjavik; un gran escalón con varios metros de desnivel. Además, es un lugar fundamental en la historia de Islandia, ya que aquí se reunió el Parlamento islandés en el siglo X.
Al regresar a Reikiavik, y después de un merecido descanso, prepárate para vivir un Fin de Año al estilo islandés. En Islandia, la cena se sirve temprano y de manera rápida, para salir a disfrutar del ambiente festivo que inunda la ciudad. Los islandeses se reúnen alrededor de las numerosas hogueras repartidas por toda la ciudad para celebrar y cantar. Puedes recorrerlas por tu cuenta,
o unirte a un tour guiado opcional en inglés para vivirlo de cerca (aprox. 98 euros, de 20h a 22.30h, imprescindible reserva previa). A partir de las 23.30h, los habitantes vuelven a salir a las calles, donde las hogueras y miles de fuegos artificiales iluminan el cielo, creando un espectáculo visual inolvidable. A medianoche, los fuegos artificiales en toda la ciudad alcanzan su máximo esplendor, ofreciendo un espectáculo único. Noche en Reikiavik.