Después del desayuno, comienza la jornada con un pintoresco viaje en tren regional hacia Füssen, al pie de los Alpes Bávaros (unas 2 horas de trayecto). Desde aquí, un breve trayecto en autobús te llevará a Schwangau, hogar de los legendarios castillos del Rey Loco, Luis II de Baviera. Neuschwanstein, con su apariencia de cuento de hadas, es uno de los castillos más famosos del mundo y sirvió de inspiración para Disney. A poca distancia se encuentra el castillo de Hohenschwangau, la residencia de infancia del rey (se puede reservar visita opcional a los castillos bajo disponibilidad o ver solo los exteriores).
Recorre los senderos que conectan los castillos o cruza el Puente Marienbrücke, con vistas espectaculares a los paisajes alpinos. Puesto que es una zona alpina puede haber hielo o nieve, importante prever calzado y ropa adecuados. En esta región también puedes visitar el Museo de los Reyes de Baviera o pasear por el idílico lago Alpsee, que en invierno puede estar parcialmente helado. De vuelta a Füssen, descubre su casco antiguo con casas de colores y callejuelas empedradas, y visita la Iglesia de San Mang, una joya barroca. Regreso en tren a Múnich (consultar horarios). Noche en Múnich.